EL PRIORAT ________________________________

Un rincón de puro territorio y carácter en el interior de la Costa Dorada. Un paisaje esculpido durante millones de años, formando un mosaico de valles profundos y vertiginosas rocas y al fondo las paredes de la Sierra del Montsant levantan colosales enmarcando el espectáculo. Unas formas que hipnotizaron a los monjes que en el s.XII decidieron levantar, en este paraje inhóspito, la Cartuja de Scala Dei. Y de ellos vino la viña y el vino, y el aceite. El pueblo de Siurana también aprovecha uno de los impresionantes macizos de piedra para levantarse y redondear este entorno mágico, sus calles, su iglesia románica y sus vistas te hacen sentir todo el peso de la historia.

___________________________________________

Laderas y costeros, pizarra, Bellmunt, Gratallops, el Lloar, la Morera de Montsant, Porrera, Poboleda, Escaladei, Torroja del Priorat, la Vilella Alta y La Vilella Baixa (D.O.Q. Priorat). La Figuera, Cabaces, La Bisbal, Margalef, Cornudella de Montsant, Ulldemolins, El Molar, El Masroig, Darmós, Falset, Marcó, Capçanes, Els Guiamets, La Sierra, Pradell de la Teixeta, La Torre de Fontaubella (D.O Montsant). Durante siglos se ha cultivado la garnacha o el samsó en la dureza de este terreno, lo que le ha dado el carácter marcado y particular. Más de cien bodegas se reparten por el Priorat aprovechando cada rincón. La tierra es agradecida y los viticultores la corresponden elaborando grandes vinos añada tras añada. La historia golpea de nuevo, el Modernismo y su arquitectura fascina en la Cooperativa de Falset-Marçà y la Bodega Cooperativa de Cornudella de Montsant de Cèsar Martinell, discípulo del maestro Antonio Gaudí.

FALSET___________________________________

Falset, como cada pueblo del Priorat, está cargado de historia. El Castillo de Falset, el Portal del Bou y la muralla, el núcleo antiguo con la plaza Vieja, los lavaderos, la plaza de la Quartera, el Palacio de los Duques de Medinaceli y el Palacio de los condes de Azahara. Las callejuelas de la judería, los barrios del Malanyet, los corredores y la Font Vella. Pero lo mejor es su gente, arraigada en esta tierra, que como un secreto, cuando se descubre, es un tesoro infinito.